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¿Es necesario poner reglas a mis arrendatarios?

Exigir normas de conducta a los arrendatarios se puede creer contraproducente. Pero la verdad es que con reglas claras se conserva la amistad. Una normativa del uso en arriendo de su propiedad es siempre conveniente para todas las partes involucradas en el alquiler de vacaciones. Establecer criterios de llegada, salida, uso de areas comunes, gasto del inventario, condiciones de seguridad y conducta social y de gasto de energía es una excelente forma de crear tranquilidad y evitar conflictos. Los huespedes lo agradecen, el entorno se siente seguro y el arrendador sabe a qué atenerse frente a situaciones inesperadas.

Un pequeño ejemplo

Puede establecer un horario de llegada y salida. Indicar el inventario de la propiedad. Establecer un horario de actividades festivas y ruidos molestos al vecindario. Condicionar el uso de energía, agua, gas, electricidad apelando al desgaste del medio ambiente. Puede establecer las condiciones de la limpieza y varios otros. Si lo manifiesta en tono educado y cordial y por escrito es mucho mejor. Nadie se ofende cuando lee un contrato de arriendo o firma un crédito y las condiciones del mismo. Parta de la premisa que Usted le pasa por un período de tiempo a extraños una propiedad que vale mil veces más el valor que ellos pagan por usarla unos días. Por lo tanto Usted está en todo su derecho de establecer algunas reglas de convivencia y uso de la propiedad.

No todo es dinero

La buena convivencia es como la palabra lo indica; convivencia, es decir la coexistencia pacífica y armoniosa de grupos humanos en un mismo espacio. Para lograrla no es necesario el dinero o un guardia de seguridad, porque, establecido un acuerdo económico de ceder a otro un espacio se pasa a la etapa de convivir y comportarse de acuerdo a un mínimo común de respeto, civilidad, buenas maneras y razonamientos.
Haber pagado por el uso de una propiedad no significa haber comprado el libertinaje de hacer uso de lo ajeno de manera vil o descuidada.

Las normas, reglamentos y buenas conductas no necesitan ser odiosas ni aburridas. Al contrario. Pueden significar una buena partida para pasarlo estupendo y llevar de regreso a casa gratos momentos y dejar una agradable impresión en quienes uno deja.

Categoría: Hospitalidad
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